[Artículo de Opinión, por Francisco J. Cebrían; "No Solo del pan vive el hombre"]
Desde los tiempos en que el ser humano se considera "racional" las decisiones no se hacen por impulsos, como hacen los animales "no racionales", sino que son meditaciones y toma de decisiones sobre las consecuencias que supondrían esa acción. El ser humano no se mueve por los intereses de las necesidades básicas para sobrevivir y continuación de la especie, también valora las consecuencias futuras de sus acciones, conjuntando las repercusiones negativas y positivas de sus medidas. Por lo menos desde la vista de la antropología así debiera de ser.
Pero ¿es esto así?, obviamente no. El ser humano, el género de la especie animal denominada hombre, no deja de ser un animal, que se mueve o camina a la necesidad de supervivencia y continuación de su especie y a veces solo de su clan. Porque de ser racional, no haría lo que hace, no sería capaz de destruir el medio ambiente que sostiene su vida y ante todo sería capaz de ayudar a su especie para que la continuidad del grupo, sin alteraciones por el orden o el estatus social para que esto derivase en una muerte de congéneres que no pertenecen al clan.
Desde los tiempos en que el ser humano se considera "racional" las decisiones no se hacen por impulsos, como hacen los animales "no racionales", sino que son meditaciones y toma de decisiones sobre las consecuencias que supondrían esa acción. El ser humano no se mueve por los intereses de las necesidades básicas para sobrevivir y continuación de la especie, también valora las consecuencias futuras de sus acciones, conjuntando las repercusiones negativas y positivas de sus medidas. Por lo menos desde la vista de la antropología así debiera de ser.
Pero ¿es esto así?, obviamente no. El ser humano, el género de la especie animal denominada hombre, no deja de ser un animal, que se mueve o camina a la necesidad de supervivencia y continuación de su especie y a veces solo de su clan. Porque de ser racional, no haría lo que hace, no sería capaz de destruir el medio ambiente que sostiene su vida y ante todo sería capaz de ayudar a su especie para que la continuidad del grupo, sin alteraciones por el orden o el estatus social para que esto derivase en una muerte de congéneres que no pertenecen al clan.
Porque si leemos lo de arriba y leyésemos cómo se comportan los animales no racionales…que poca diferencia hay.
Ahora esto extrapolarlo a nuestro entorno. ¿Somos capaces de mirar a las personas y ayudar cuando las necesidades no son las adecuadas a ellas para sobrevivir?, no, sencillamente no. La individualidad se apodera de nosotros, y solo vamos por el impulso de que cada cual salve su pellejo. Y esose da día sí y otro también. El grupo de iguales se une como un clan, donde se pertenece a él o no obtendrás ayuda, y por supuesto debes obediencia al jefe del clan. Como una manada de leones debe obediencia al macho alfa.
En lo social no es diferente, sobre todo en los días de hoy, donde los impulsos sociales se mueven a los intereses de los impulsos económicos. Si noeres de los asimiles al poderoso y no muestras sumisión al mandatario, estas muerto. Por ello solo el movimiento colectivo y la rotura del aprendizaje de lo impuesto hasta el momento, nos llevará al movimiento social necesario. El cambio de lo que hasta ahora era una forma de vida es cada vez más imprescindible, pues solo así salvaremos lo bueno de esta sociedad dominante.
La unidad de las personas en colectivos de ayuda social, y de la creación de nuevas formas de política hoy en día ya son necesarias. El movimiento ante una forma de vida no puede pararse. Ya sabemos que lo antigua no es válido, así que hay que romper la idea de inercia y parar para valorar otros cambios. El ser individual debe de morir a favor de la unidad grupal de la población. El pueblo debe de tomar el poder de su propio futuro. Apoyar a personas que estén por el cambio debiera de ser una especie de consigna.
El apoyo es fundamental para que la igualdad se instaure en nuestro entorno, el dialogo y alianza de todos y todas es ahora más que nunca necesario para que el avance hacia la restauración de los derechos del bienestar y fundamentales de cualquier sociedad, se den en nuestras vidas. Olvidando que lo que es bueno para el poderoso es bueno para el pueblo, pues maneja el poder que nos hace comer. El trabajo y al necesidad de la autonomía de cada uno de nosotros, solo es válida y alcanzable cuando la independencia de los estamentos que sostienen las bases de la convivencia es independiente de los poderes políticos que las manejan para solo un grupo de iguales y activos de la sociedad bursátil.
No podemos olvidar la frase de que no solo de pan vive el hombre….pues el ser humano vive de lo que el propio ser humano elabora y crea para que la vida se abra paso a través del respeto al entorno, la sostenibilidad del planeta y la igualdad de la sociedad. Solo así seremos capaz de continuar en avance a la mejoría, si no cambiamos deberemos de morir en lo de siempre, la pérdida de derechos y la pérdida de la dignidad humana.
En nuestras manos esta cambiar las cosas, desde dentro a fuera. Que cada cual se una al de al lado y empecemos a caminar juntos, ya no por nosotros sino por nuestros hijos e hijas, si nuestro esfuerzo su futuro se perderá en el retorno a los errores de tiempos pasados, con lo cual mataremos para ellos y ellas cualquier apéndice de salida de este agujero.
Francisco J. Cebrián,
Técnico Superior en Integración Social.

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